martes, febrero 09, 2016

Machistas y titiriteros

Hace unos días expresé mi preocupación por la radicalidad de la reacción de muchos opinadores en foros varios hacia a la convocatoria de una serie de reuniones por parte de los simpatizantes de una página dedicada al pensamiento “masculinista” (sic). La preocupación obedecía fundamentalmente a un motivo: la facilidad con la que tanta gente se muestra dispuesta a restringir el ejercicio de las libertades de aquellos a los que detestan.
Ahora, con el asunto de los títeres, asistimos a un caso similar, aunque las opiniones son más variadas: hay quienes consideran que la libertad de expresión tiene límites y que no ampara la apología del terrorismo; hay quienes afirman que la libertad de expresión de los titiriteros debe respetarse incluso si su obra pueda nos resulta detestable; y hay quien no considera detestable el mensaje.
Es obvio que hay muchas diferencias entre el caso de los machistas y el de los titiriteros: los titiriteros habían sido contratados por una administración y los machistas no; los titiriteros están en prisión y los machistas solo vieron como algunas administraciones condenaron y reclamaron el ejercicio de acciones legales frente a su pretensión y como se programaron contramanifestaciones en los lugares donde se ellos habían citado.
Pero hay también alguna coincidencia: las reacciones ante uno y otro evento raramente obedecen a consideraciones de principio. Da la impresión de que el mismo principio que fundamenta una postura en un caso, brilla por su ausencia en el otro. Así, hay quien en un caso defiende la libertad de expresión de quienes dicen cosas detestables, luego, en el otro reclama censura. Hay quien afirma que el machismo genera violencia, pero en el otro no ve ninguna relación entre la apología del terrorista y el acto terrorista, o a  la inversa. En fin… más que criterios, son, como dije una vez, garrotazos.

Pues, con el ánimo de hacer amigos, aquí va mi opinión: responsabilidad de la administración al margen, creo que tanto los machistas como los titiriteros tienen el derecho a expresar sea en sus reuniones, sea en sus obras, sus planteamientos éticos y políticos, nos gusten o no. Las excepciones a este principio deberían ser mínimas. No simpatizo ni con los machistas, ni con los que siempre encuentran ocasión para mostrar su comprensión y simpatía con el terrorismo, pero ni unos debieron ser oficialmente condenados, ni los otros debieron ser encarcelados.

jueves, febrero 04, 2016

Return of the Kings

He contemplado con una mezcla de interés, pena, asombro y preocupación la historia de la reacción frente a las reuniones de los de Return of the Kings. Interés profesional en si se puede ejercer un derecho (de reunión) con fines moralmente detestables; pena por el ideario de los Kings en cuestión; asombro por el tratamiento informativo del tema y por ver a muchos que se oponían la Ley Mordaza porque restringía los derechos pedir a ayuntamientos la prohibición del ejercicio del derecho de reunión; y preocupación por el carácter de la concepción de los derechos humanos que hoy parece dominante.
Parece que las reuniones han sido canceladas, pero la publicidad que han conseguido los seguidores de Return of the Kings es impagable.

miércoles, febrero 03, 2016

A garrotazos

En este país de enemigos íntimos, en Nerva ( aquí ) han retirado a Arcadi Espada una distinción por razones similares a las razones por las que en Villarrubia de los Ojos han retirado el nombre de Tierno Galván a un parque ( aquí ). 


Escucho garrotazos a favor o en contra.

martes, febrero 02, 2016

Cerebros buscando seguridad

Otro estudio (aquí) en el que se avisa de aquello de que los genes condicionan el partido al que votas. 
Según el estudio en cuestión, factores como el miedo a lo desconocido o a la incertidumbre son los criterios que permiten distinguir entre cerebros de izquierdas y de derechas: los de derechas serían reacios a los cambios y se sienten incómodos en situaciones de incertidumbre y los de izquierdas serían más dados a asumir riesgos y a adaptarse a situaciones de cambio. Me pregunto qué cerebro tienen los que buscan protección social frente a las contingencias de la vida (free from want) y creen en aquello de Rawls de que todos debemos "estar de acuerdo en compartir el destino de todos los demás". ¿No tiene eso algo que ver con la búsqueda de la seguridad y con el miedo a la incertidumbre? ¿No son ésos cerebros de derechas votando a partidos de izquierdas? Si unos partidos te venden seguridad y orden público y los otros seguridad social ¿A qué partido vota la gente que tiene un cerebro de izquierdas de verdad?

martes, diciembre 15, 2015

Justicia, democracia, autodeterminación.

Existe una clara incompatibilidad entre democracia y justicia, al menos, si se trata de una justicia sustancial, incondicional o absoluta. La democracia es formal o no lo es. No puede ser sustancial: no se puede definir la democracia diciendo que es el procedimiento que permite adoptar decisiones correctas, de modo que si lo decidido no es correcto o si el elegido no decide lo justo, entonces es que no hay democracia.

La democracia tiene sentido solo entre la gente que ha rechazado la posibilidad de conocer qué es lo correcto. Gente que, como mucho, en sus momentos de mayor lucidez, admite apenas la posibilidad de considerar que algo es correcto para sí. Gente que, sin embargo, más pronto que tarde, son conscientes de su arrogancia y se corrigen, matizan o desdicen. Por eso son demócratas: porque lo único necesario que admiten es las posibilidad de error y lo único a lo que no están dispuestos a renunciar es a la posibilidad de corregirse a sí mismos o de revisar lo decidido.

La democracia presupone necesariamente cierto relativismo ético y político. Quienes creen incondicionalmente en la justicia de sus postulados políticos y en la necesidad absoluta de sus recetas y medidas de justicia social solo consideran democráticos a aquellos procedimientos o decisiones que impulsan su agenda. Éstos terminan haciendo uso de la democracia similar al uso que los independentistas hacen del derecho de autodeterminación: solo se usa una vez; luego ya no más.

viernes, noviembre 27, 2015

El día que todos los españoles habíamos leído a Kant

No sé qué es más reprochable: que un Doctor en Ciencias Políticas, profesor universitario de Ciencia Política y de la Administración y candidato al Congreso, cuando es requerido por un alumno (que se había referido a los derechos civiles, la libertad individual y la ética) a recomendar una obra de filosofía, aconseje  (“por ser tú”) leer la menos ética y política de las obras de Kant y además confunda su nombre (¿Ética de la razón pura?) o que un Licenciado en Derecho que trabajó como abogado y que también es candidato al Congreso afirme que sabe de la importancia de Kant porque lo ha estudiado y que recomendaría cualquiera de sus obras aunque también reconoce que él no ha leído ninguna.
¿Quién es consciente de los límites de su ignorancia?

¿Quién quizás los oculta e incluso miente al dar a entender que ha leído la obra de Kant que recomienda?

domingo, septiembre 16, 2012

Humanitarismo y mando a distancia

En un artículo de Alain de Benoist (leo la versión en inglés http://www.alaindebenoist.com/pdf/on_politics.pdf ), me encuentro con este curioso diagnóstico del humanitarismo actual, pretencioso y grandilocuente hasta causar hastío con su énfasis en grandes palabras como solidaridad o justicia, pero leve en su sustancia:

"el humanitarismo contemporáneo es sucesor de la política de la piedad del siglo XVIII, que en aquel tiempo ya dividía el mundo entre felices e infelices. Se basa en un sentimiento de generosidad acrítico. Esta generosidad degenera en una sentimentalidad abstracta, sostenida sobre un voyerismo, cuyo ánimo es desplegarse todo lo posible, pero sin dar lugar a deliberación alguna. Hoy el voyerismo se ha convertido en moneda corriente en la televisión. 'La televisión ofrece inmediatamente los instrumentos para dar forma a las opiniones: indignación, horror, emocion, el espectáculo del duelo o el sufrimiento. Sin tener la conciencia demasiado clara, el público descubre los males que ha evitado y experimenta escándalo por su propio confort. Así, para aliviar su malestar, reclama o rechaza ciertas concesiones, antes de olvidar de nuevo la injusticia universal para volver a enredarse en disputas locales o en riñas familiares'. Esa filantropía etérea, en la que amar a cualquiera salvo al propio vecino es lo normal, es la otra cara de la moneda del individualismo y la soledad que éste engendra".

Me parece una buena descripción de la sensibilidad ética dominante. Tiene su complemento más profesional en la insoportable pose estética, que no ética, de los opinadores que promueven ese humanismo de bolsillo.

domingo, septiembre 27, 2009

Una hermosa filosofía de vida y una carrera de éxito

Las citas son del Dr. Pedro Cavadas, de la Clínica Cavadas, famoso por haber realizado el primer trasplante facial en España:

"A mí de pequeño me educaron en la cultura del esfuerzo: una cosa es lo que a ti te apetezca, y otra lo que tienes que hacer. Me educaron, o me eduqué yo así"

"creo en una distribución razonable de la riqueza. Eso sí, no somos todos iguales: el que curra no tiene por qué ganar lo mismo que el vago, lo siento"

"Las subvenciones y los subsidios generan vagos"

" la atención ilimitada, universal, gratuita y a granel para todo el mundo, con cargo a las arcas públicas, es maravillosa como concepto, pero es irreal"

Más aquí

domingo, mayo 17, 2009

Trabajadores, funcionarios y políticos

Me ha llegado un mensaje de correo con el contenido que reproduzco más abajo. Desconozco la exactitud de los datos. Tampoco se trata de que yo lo suscriba, especialmente en todo lo que pueda seguirse de defensa del estatuto actual de la función pública. Creo que, cómo mínimo, haríamos bien en buscar fórmulas para aumentar la productividad de los funcionarios, acabar con los abusos en materia de bajas, asuntos propios, horarios, etcétera. Eso como mínimo. En cualquier caso, el contenido del mensaje me parece interesante porque pone de manifiesto como muchas veces al poner a los funcionarios en el punto de tiro de las críticas, les hacemos el caldo gordo a los políticos, los auténticos privilegiados de este país. Y no son pocos.

“Ha dicho un político que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios, además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5% , Objetivo: congelarles el sueldo.
Me gustaría transmitirle a este "profesional" lo que considero indecente. Indecente, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes, y el de un diputado 3.996, pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a 6.500 €/mes; Indecente es que un catedrático de universidad, o un cirujano de la sanidad pública, ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera; Indecente es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto, y al inicio de la legislatura); Indecente es comparar la jubilación de un diputado y el de una viuda; Indecente, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación, y a los diputados les baste con siete, y los miembros del gobierno para cobrar la ensión máxima solo necesiten jurar el cargo; Indecente es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF; Indecente es colocar en la administración miles de asesores, amigotes con sueldos, que ya desearían los técnicos más cualificados; Indecente es el millonario gasto en pobres TV autonómicas, creadas al servicio de la pervivencia en el trono de políticos puramente mediocres; Indecente es el ingente dinero destinado a sostener los partidos aprobados por los mismos políticos que viven de ellos; Indecente es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer u
cargo (y no digamos intelectual o cultural); Indecente es el coste que representan a los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes siempre en gran clase y tarjetas de crédito por doquier; Indecente es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año; Indecente es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses; Indecente es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política, cuando cesan, son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público; Indecente es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios solo representan un coste para el bolsillo de los ciudadanos; Indecente es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven;. Mientras, hablan de política social y derechos sociales. ¡Qué indecencia. . .!”

viernes, mayo 16, 2008

Mentiras de Occidente

Inexistente Al Ándalus, de Rosa Mª Rodríguez Magda, me ha puesto sobre la pista de un libro reciente del pensador francés Pascal Bruckner.
Rodríguez Magda, que denuncia la mitificación de la historia de Al Ándalus a la que se aplican con fruición tantos y tantos intelectuales y creadores de opinión de izquierdas, erigidos a sí mismos en los últimos rescoldos de las Luces de Occidente cuando no son más que sus donjulianescos verdugos, se inspira, para elaborar su particular j’ accuse , en las tesis que Bruckner expone en La tyrannie de la penitence. Essai sur le masochisme occidental.
Bruckner desde luego no se anda por las ramas y denuncia como otros, no tan numerosos como silenciados, que la inquina con la que nuestros intelectuales de izquierdas se ceban con los pecados de Occidente es sólo superada en intensidad y gravedad por la justificación, latente en sus lamentos pietistas y buenistas, de tantos y tantos crímenes y criminales no occidentales.
El libro de Bruckner no está traducido, aunque es bien asequible a través de amazon.fr . Sí es recomendable, para aproximarse al autor, dedicar unos minutos a la lectura de un artículo publicado en letraslibres.com
Algunos botones de muestra:

“La gran virtud de Europa reside en la conciencia de su lado oscuro, de sus taras, la fragilidad de las barreras que la protegen de su propia deshonra. Esta lucidez impide que Europa llame a la cruzada del Bien contra el Mal proponiendo en cambio, como tan certeramente lo expresó Raymond Aron, luchar por lo preferible contra lo espantoso. Pero la desconfianza que se cierne sobre la mayor parte de nuestros logros más impresionantes lleva siempre el riesgo de descender hasta el más odioso y fácil derrotismo. Vivimos merced a los dividendos producidos por nuestra autoacusación. Supuestamente estamos en eterna deuda con los pobres, los oprimidos, los inmigrantes... y nuestra única obligación es redimirla eternamente. Qué mejor que considerar como una epidemia la ola de arrepentimiento que se extiende por todo el continente, sobre todo entre las religiones principales. Esta sería una actitud inmejorable, siempre y cuando las otras culturas y creencias reconocieran también sus errores. Para muchos países, especialmente en el mundo árabe, la autocrítica se confunde con la búsqueda de un chivo expiatorio: nunca es culpa suya, siempre de otro.

“Europa occidental sabe que, sin la ayuda estadounidense del siglo pasado, habría sido borrada del mapa o colonizada por las tropas soviéticas.”

“En la imaginación de muchos intelectuales y dirigentes políticos, Estados Unidos desempeña el papel que alguna vez tuvieron los judíos en la demonología nacionalsocialista.”

“Estados Unidos no está mejor sin nosotros que nosotros sin él. Pese a la desconfianza mutua, estamos condenados a fortalecer nuestros vínculos y a aumentar la cooperación trasatlántica.”

sábado, marzo 08, 2008

Impresionante profecía...

del atentado de ayer la realizada el 23 de enero por Joan Valls en este artículo.

Destaco lo siguiente:

"¿Le interesa al terrorismo vasco un cambio de Gobierno? La lógica dicta que no. A pesar de la escenificación en el último año de ruptura de negociaciones, la ETA encontró en este desgobierno un respiro con el que ni tan siquiera soñaba en pleno acoso del ejecutivo de Aznar. Es muy posible que nos encontremos en un paréntesis cuyo cierre se pondrá el 10 de marzo. A partir de ahí, los hombres de paz resurgirán. Pero, para ello, es imprescindible que el PP no recupere el gobierno.

¿Qué parte del guión nos espera en estas últimas seis semanas? Si a la ETA le interesa prolongar el desgobierno surgido del 11M, habría que temer su irrupción en la campaña electoral con un atentado contra políticos. No se trataría de un atentado indiscriminado al estilo de la T4, sino del asesinato de un miembro del partido socialista. Eso, siguiendo el paradigma terrorista, presentaría al PSOE como enemigo declarado de la banda y eliminaría de la retina de los votantes la idea de que Rodríguez ha estado dialogando con los asesinos durante parte de la legislatura. Hablamos de lógica terrorista pura y dura, por lo que los parámetros de la civilización no tienen validez en la estrategia."

lunes, diciembre 10, 2007

The Welfare State We're in

Seguí la recomendación que hizo Martin Durkin, el Director de "The Great Global Warming Swindle", en esta entrevista y comencé a leer "The Welfare State We're in" de James Bartholomew. He aquí alguna reflexión interesante:

“El bienestar a través del Estado es como una religión en la que cada vez se cree con menos fuerza. Es una religión todavía respetada. Mucha gente va a sus iglesias. Inclinan sus cabezas y cantan sus himnos. Se asombran si alguien se comporta de manera irrespetuosa. Pero en sus corazones, ya no creen que sea algo maravilloso o que haya sido un éxito en lo que se esperaba que hiciera”.
“Como en el caso de la religión, probablemente haya mucha gente que calla sus dudas porque quieren creer. De ese modo, se sienten confortados. El apoyo al Estado de bienestar hace que algunas personas crean que de ese modo expresan su preocupación por la gente pobre y necesitada, incluso cuando ese sistema es particularmente dañino para esa gente. Hay también miedo a no creer. Muchos sienten miedo respecto a lo que pueda suceder al enorme Estado de bienestar. No están seguros de cómo reducir sus dimensiones sin hacer daño a la gente.
De ese modo, estamos en una fase transicional, un periodo en el que el las creencias ha quedado maltrechas, pero en el que las personas aún no gustan de admitirlo y no gustan de admitir la evidencia. Los políticos todavía creen, y con razón, que pueden alcanzar el poder si apenas continúan postrándose ante el altar del Estado de bienestar. Continúan haciéndolo, incluso cuando, como ocurre en el caso de Tony Blair, es evidente que como poco han desistido del viejo modelo de exhaustivo control estatal”.

James Bartholomew “The Welfare State We’re in”, Preface.

Nota al margen: en Amazon.com recomiendan comprarlo junto con "Is the Welfare State Justified?" de Daniel Shapiro. También seguí esta recomendación de Amazon.com y os aseguro que es de fiar.

viernes, septiembre 21, 2007

Nos vamos a Pyongyang: al Hotel Ryugyong

La historia del Hotel Ryugyong es realmente curiosa: Kin Il Sung ordenó levantarlo en Pyongyang, a finales de los ochenta, para mostrar la superioridad de la ingeniería de la Corea comunista respecto de la de Corea del Sur, ya que una empresa radicada en este país acababa de construir en Singapur el que, en ese momento, era el hotel más alto del mundo, el Westin Stamford, hoy Swissôtel The Stamford.

Este es el Hotel Ryugyong:









Y este de abajo es el Swissôtel Stamford.




















El Hotel Ryugyong nunca llegó a terminarse. Es más, amenaza ruina.

Fernando Diaz-Villanueva relata la historia del Ryungyong aquí y concluye contando que "durante años las autoridades de Pyongyang gustaban de publicar postales en las que el hotel aparecía terminado y disfrutando de una iluminación nocturna extraordinaria. Era mentira, simple manipulación fotográfica con la que los jerarcas del régimen trataban de engañar a los visitantes".

Sin embargo, parece que no fue esa la única estrategia de propaganda.
Este enlace lleva a una conocida página desde la que se pueden efectuar reservas en hoteles. Como veréis podéis elegir las fecha en la que alojaros en alguna de las 3000 habitaciones del Hotel Ryugyong de Pyongyang y consultar la disponibilidad para las fechas deseadas; después de esperar unos segundos, veréis una foto de la (supuesta) habitación, un formulario de información del hotel (vacío) y un mensaje: Hotel no disponible.

miércoles, septiembre 19, 2007

Crecimiento económico y libertad

"[...] parece perfectamente posible administrar una próspera sociedad industrial moderna impregnada de un espíritu comunalista o familista y bajo el dominio de un Estado autoritario. Ni la falta de libertad política o intelectual, ni la falta de libertad social, ni la perpetuación de un espíritu familiar confuciano inhiben necesariamente la realización económica. Nos guste o no, el ángel de la muerte que castiga la ineficacia económica no siempre está al servicio de la libertad. Cierto que ha prestado algunos servicios a la libertad, pero no parece que esté permanentemente a sus órdenes. Esto puede entristecer a los que somos liberales y nos sentíamos complacidos al contar con un aliado tan poderoso, pero lo mejos es que nos enfrentemos con los hechos" (Ernest Gellner, Las condiciones de la libertad, Paidos, 1996, p.184)

viernes, septiembre 14, 2007

Perdedores radicales

Interesantes las reflexiones de Hans Magnus Enzensberger en El perdedor radical sobre las motivaciones de los terroristas islamistas. Lejos de explicaciones simplistas y maniqueas, Enzersberger pone el acento en la necesidad de castigar a otros por el fracaso propio. Esta tentación, tan humana, se habría visto agudizada, en el caso de los mulsumanes, por cierta herida narcisista padecida a consecuencia de observar la enorme desviación existente entre, de un lado, la creencia en la superioridad de los musulmanes respecto de los infieles y, de otro lado, la inmensa debilidad cultural y el atraso político, económico y social en que se encuentran los países que integran la ummah musulmana.
En ese contexto, afirma, se llega a la conclusión de que "el mundo exterior hostil no tiene otro propósito que el de humillar a los musulmanes árabes. Por consiguiente reaccionan con irritabilidad extrema a cualquier ofensa, supuesta o real. No es ningún secreto lo fácil que es instrumentalizar tales susceptibilidades. Todo colectivo de perdedores es proclive a lo estados de crispación que pueden explotarse políticamente".
Respecto de las causas del atraso, Enzensberger apunta al pobre del capital humano con el que las sociedades musulmanas han tenido que afrontar la modernidad. Cita el caso de la implantación de la imprenta, que se retrasó tres siglos pues fue saboteada por los jurisconsultos islámicos que no admitían la existencia de otros libros junto al Corán. En cualquier caso, sin descartar la concurrencia de otros factores (probablemente todos ellos de tipo endógeno), lo cierto es que "la total dependencia económica, técnica e intelectual de 'Occidente' resulta difícil de soportar para los afectados" que quedan, de ese modo, a la entera disposición de cualquier líder mesiánico que, paradójicamente, no superaría ningún sencillo test de fidelidad o integridad religiosa y cultural.

viernes, agosto 31, 2007

El gen egoísta

Tras una recomendación, he empezado la lectura de El gen egoísta de Richard Dawkins, el típico libro escrito por un científico un poco showman, para gente que, como yo, no está versada en la materia de que se trate.

Desconozco el juicio que pueda merecer a expertos contradictores, pero a mí, por el momento, me parece sugerente. Dos ideas formuladas por su autor a modo de premisas, me resultan especialmente simpáticas.

La primera de estas ideas es el individualismo, aunque creo que Dawkins va algo más allá de lo que este término normalmente denota. Dawkins es neodarwiniano pero, a diferencia de Darwin y otros que siguieron su estela, no considera a la especie como sujeto de la evolución sino al individuo o a algo aun más reducido pero en todo caso, vinculado a la idea de individuo: los genes de cada uno. Lo dice muy cruda y claramente: "la unidad fundamental de selección [...] no es la especie ni el grupo ni siquiera, estrictamente hablando el individuo. Es el gen, la unidad de la herencia".

La segunda idea es el egoísmo, una cualidad supuesta de cada gen,que lo lleva a reproducirse y también de los seres vivos que le sirven de envoltorio. "Cualquier ser que haya evolucionado por selección natural sera egoísta" afirma Dawkins y, sigue, tenderá a comportarse de modo que consiga el mayor bienestar propio a expensas incluso del bienestar de otros individuos de su especie y de otras especies. Los comportamientos altruistas que manifiestarían ciertos individuos de diversas especies no serían, sostiene el etólogo, sino una actitud limitada que en circunstancias especiales fomentan los genes para alcanzar mejor sus objetivos.

¡¡Ahí queda eso!!

Por cierto, comentando el tema, una amiga de ideas bastante distantes a las mías, refutaba la tesis del egoísmo de los genes a partir del caso de los lemmings. A parte de saber que es un roedor y de unos vagos recuerdos vinculados a la idea de su suicidio colectivo, no sabía yo demasiado de este animal. Movido por la curiosidad he podido saber que la historia del suicidio colectivo cuando la especie alcanza la superpoblación no es más que un mito. El tema, por lo visto aquí, aquí y aquí es una invención forjada al parecer a partir de un documental elaborado por ¡Walt Disney! en la década de los cincuenta, en el que los lemmings fueron "suicidados" ante las cámaras, pues tanto la espantada como el salto por el acantilado fueron provocados por los autores del documental rodado incluso fuera del hábitat natural de los malogrados bichos.

Lejos de hipótesis que harían las delicias de los ecologistas neomalthusianos empeñados en suicidar a una buena parte de la población mundial para salvar a la especie, lo cierto es que los lemmings no se suicidan; más bien ocurre que, en la búsqueda de nuevo territorio en el que establecerse y encontrar alimento, siempre corren en una sola dirección con el fin de no dar vueltas y avanzan de frente o en contra de cualquier obstáculo, sea este un río, el mar o un barranco. La perseverancia del bicho por encontrar tierra combinada la fuerza de la corriente, con lo ancho del mar o con la ley de la gravedad hacen lo demás.

domingo, agosto 26, 2007

Condiciones de la libertad

Ernest Gellner, en Condiciones de la libertad, explicando el fracaso del marxismo y de otras utopías transformadoras a partir de una idea familiar al pensamiento liberal (al menos al de corte empirista o escéptico).

"Parece que la sociedad humana no se presta a la aplicación de proyectos elaborados con antelación por el pensamiento puro. Hay constreñimientos inherentes a la naturaleza del orden social, constreñimientos que deben ser respetados. La estructura social tiene sus propias razones, de las que la mente nada sabe" (p.40).

El libro, escrito en un lenguaje muy fresco, didáctico y asequible, es muy recomendable.

jueves, julio 19, 2007

Víctimas y tribus

Recomiendo la lectura de El hombre desplazado de Tzvetan Todorov y no sólo por el análisis de los regímenes políticos comunistas totalitarios, al que dedica parte del libro.

La parte final es muy interesante. En ella se ponen de manifiesto diversas impresiones del autor en sus visitas a los Estados Unidos: se muestra preocupado, por ejemplo, por el daño que procesos de victimización y de tribalización pueden provocar a los valores sobre los que se asienta la democracia constitucional. Y llama aún más la atención porque alguien que proviene de una de las sociedades más estatalistas en el seno de la victimaria y tribalizada Unión Europea se preocupa por esos fenómenos de aquí cuando está allí.

Todorov detecta riesgos para la autonomía y la individualidad en la deriva victimista que recorre los Estados Unidos, desde las reclamaciones por daños a las elaboraciones más sesudas de sus filósofos, y que llevaría a todos a buscar siempre responsabilidades ajenas para los errores en la propia vida. Este hecho supondría algo así como la demostración de que el ideal heroico (presente en la historia y mítica fundacional de esa nación) se habrían transformado en ideal victimario, con lo que la compasión se habrían convertido en criterio de justicia, bastando, por ejemplo, ser débil para tener razón.

En cuanto a la tribalización supone también una renuncia a la autonomía en la medida en que cada uno se representa a sí mismo como parte de un grupo al que queda alienado. Las cuotas étnicas y los correctivos electorales para garantizar la representación de las minorías, son muestras de ese proceso de tribalización que amenazaría a la regla del anonimato del voto, según la cual todo participante debe tener el mismo peso en la decisión, o lo que es lo mismo, un hombre/un voto o, actualizando al abate Sieyes, que los votos se cuentan por cabezas y no por estamentos, ni tampoco por minorías infra o subrepresentadas.

Un curiosidad: refiere Todorov, ciertas resistencias de los asistentes sociales negros a las adopciones interraciales de niños negros por padres blancos, porque, entre otros motivos, contribuyen a cierto "genocidio cultural". Siguiendo esa lógica, afirma, quizás hubiese que prohibir también matrimonios interraciales o reclamar la segregación en el transporte público o en la escuela.

viernes, junio 22, 2007

Los intelectuales y el poder

Son muchos los ejemplos que demuestran la vinculación de intelectuales y de quienes, con mayor o menor mérito, participan de eso a lo que se llama "mundo de la cultura" con diversas ideologías antiliberales y antidemocráticas y también con regímenes y movimientos políticos manifiestamente autoritarios, cuando no directamente genocidas. La fascinación de la intelectualidad europea, durante décadas, por los regímenes totalitarios comunistas o, a escala nacional, la comprensión, cuando no proximidad, de gran número de intelectuales patrios el nacionalismo vasco o catalán, incluso si cuando se han manifestado de modo violento, son buenos ejemplos.

Los motivos de esta vinculación siempre me han interesado y en algún post anterior y había abordado este asunto.

En una lectura reciente (T. Todorov, El hombre desplazado) he encontrado una triple explicación a este misterio.

Todorov, que nació y vivió en la Bulgaria comunista antes de migrar a Francia, plantea así el problema: "El enigma es el siguiente: mientras que los países europeos llevan casi doscientos años comprometidos con el ideal democrático, ideal apoyado por la gran parte de sus pueblos, los intelectuales, que constituyen en principio el sector más lúcido, han optado más bien por la defensa de regímenes violentos y tiránicos. Si el voto estuviese reservado únicamente a los intelectuales, viviríamos hoy bajo regímenes totalitarios, ¡y ya ni siquiera votaríamos!.

En cuanto a las explicaciones Todorov apunta tres:

1. La primera, inspirada en Orwell, parte de un dato: el intelectual cree ser más inteligente que la media. Sin embargo, los regímenes democráticos son poco propicios para registrar esa superioridad intelectual, pues exigen que todos participen por igual en las decisiones colectivas. Convencidos de su mayor derecho a mandar, y visto que la democracia no asegura una posición de privilegio o que el mercado libre no garantiza que todos "consuman" sus obras, el intelectual se pone al servicio de un poder aristocrático, esto es, no democrático del que aspira a ser consejero a cambio de sustanciosas prebendas.

2. La segunda convierte al intelectual en víctima de su función crítica: efectivamente muchos intelectuales se ven a sí mismos como faros de la Razón, lo que les obliga a ser siempre críticos con el statu quo. Cuando viven en un régimen liberal-democrático siguen ejerciendo esa labor crítica y, en ocaciones, no dudan en utilizar ideologías antiliberales y antidemocráticas como arrietes para criticar lo establecido.

3. La tercera explicación sostiene que los intelectuales están más guiados por lo bello que por lo justo o lo conveniente; no dudan en sacrificar el rigor teórico o la prudencia política o en despreciar los hechos en aras de la espectacularidad o el ingenio de sus conclusiones. Se pirran por épater l' audiance y para hacerlo, recurren a artificios mentales y a ideologías totalizantes mediante las que seducirán a su público. Por los mismos motivos, desprecian las consecuencias reales de esas imágenes, aunque los efectos de aquello que defienden colmen las fosas comunes o se tuesten en hornos crematorios.

Sólo tres comentarios para terminar, formulados en orden inverso a la presentación de las explicaciones.

A la tercera, un comentario del propio Todorov: "¡cuántos yerros se evitarían (¡y cuántas toneladas de papel!) si aceptasen (los intelectuales) el camino inverso y adoptar una postural sólo cuando se hallasen dispuestos a asumir las consecuencias en el ámbito de sus propias vidas". Efectivamente, a las feministas podríamos proponerles una larga estancia en el extranjero, pero no en Nueva York o Londres (que tanto dicen detestar, pero que tanto visitan) sino en Irán o en Sudán y a pié de calle. Los antisistema por su parte podrían conocer las excelencias de los "campos de trabajo" de Corea del Norte.

A la segunda sólo una apostilla: la función crítica de los intelectuales explicaría por qué abrazan las dictaduras para criticar a las democracias en las que viven, pero no por qué siguen abrazados a los regímenes autoritarios cuando estos se convierten en el statu quo que se suponen habrán de denostar.

La primera, la que sugiere que la vinculación entre los intelectuales y el poder obedece al afán de dominio de aquellos, me recordó un pasaje de la novela Baudolino, de Umberto Eco, en el que Baudolino convence al Emperador de que reconozca autonomía a los doctores en derecho de Bolonia pues eso lejos de minorar o amenazar su poder, sólo podrá acrecentarlo. La escena es la siguiente:

"- (...) tú podrías hacer una ley en la que reconoces que los maestros de Bolonia son verdaderamente independientes de cualquier otra potestad, tanto la tuya como la del papa y de cualquier otro soberano, y están sólo al servicio de la Ley. Una vez que se les ha conferido esta dignidad, única en el mundo, ellos afirman que, según la recta razón, el juicio natural y la tradición, la única ley es la romana y el único que la representa es el sacro romano emperador; y que, como tan bien ha dicho el señor Reinaldo, quod principi placuit legis habet vigorem.
- ¿Y por qué deberían decirlo?
- Porque tú les las a cambio el derecho de poderlo decir."

domingo, mayo 27, 2007

¡Ni batirse en retirada, mejor nos suicidamos!

Unas palabras de uno de esos ensayos que nunca me cansaré de recomendar, "Dos conceptos de libertad" de Isaiah Berlin. Berlin alude en ellas a la autonegación ascética, un tipo de doctrina que nos enseña a no desear lo que es difícil tener o a vencer a fuerza de no querer ganar o incluso de querer perder.

"La autonegación ascética puede ser una fuente de integridad, serenidad o fuerza espiritual, pero resulta difícil entender que se la califique de aumento de la libertad. Si me zafo de mi adversario refugiándome en casa y cerrando puertas y ventanas, puede que sea más libre que si me hubiera capturado; pero, ¿soy más libre que si le hubira vencido o le hubiera capturado yo a él? Si esto se lleva demasiado lejos, acaba uno por replegarse en un espacio tan estrecho que sobreviene la muerte por asfixia. La culminación lógica del proceso de destrucción de todo aquello a través de lo cual se me podría lastimar es el suicidio. Mientras viva en el mundo natural, nunca estaré seguro. La liberación total, en este sentido (como muy bien se dio cuenta Schopenhauer) sólo puede darse con la muerte".

Las dedico a los partidarios de las claudicaciones, los apaciguamientos y las rendiciones preventivas y poco honrosas, a la hora de enfrentar problemas como el terrorismo.