martes, abril 12, 2005

"Tras la virtud" de Alasdair MacIntyre (I)

Hace tiempo que diversos amigos, a los que tengo por personas más que juiciosas, vienen recomendándome la lectura de Tras la virtud de Alardair MacIntyre. Reconozco que me picaba la curiosidad, pero que tenía ciertas reservas, probablemente prejuiciadas, a enfrentarme cara a cara con la obra fundacional del comunitarismo. Me considero individualista y liberal y es conocida la oposición entre liberalismo y comunitarismo. Por estos motivos el comunitarismo no me resulta simpático. Es más, en algún post anterior, advertí que consideraba al comunitarismo un buen puerto de refugio para todo tipo de ideologías liberticidas, desde nacionalismos totalizantes a comunismos en decadencia, nunca suficientemente sepuldados por los cascotes teóricos de un muro nunca suficientemente derribado.

Sin embargo, el pasado viernes, en pleno sopor etílico, me comprometí con mi amigo Alejandro a leer Tras la virtud en el plazo de dos semanas a cambio de que él leyera Camino de servidumbre de Hayek. El lance concluirá, por tanto, en una puesta en común, en algún día soleado y también acompañados de algún aromático caldo, que tendrá lugar en una especie de pedregal del que dispongo y que se supone es, o lo será algún día, el jardín de mi nueva casa.

Mi intención es comentar durante los próximos días la lectura, ofrecer periódicamente mis conclusiones y también dejarme aconsejar y guiar por todos aquellos que conozcáis la obra o que tengáis opinión al respecto. Ni que decir tiene que es para mí un auténtico privilegio contar con un público como el que por aquí pulula y que espero, aunque sea una parte, siga con cierto interés esta ciberlectura pública. Creo que la experiencia puede ser interesante.

Desde luego, el prefacio de la obra, del que es autora Victoria Camps, lo es.

Vitoria Camps presenta a MacIntyre como un filósofo moral que rechaza fundamentar la reflexión ética en modelos de virtud propios de un tipo unitario y universal de persona: el individuo moderno. Frente al individualismo liberal y sus máximas universales, MacIntyre propondrá una ética basada en costumbres y maneras de ser que son inseparables de las circunstancias en que existen. No parece posible partir de un individuo aislado para construir principios éticos y modelos de virtud sólidos. Es más, construir un modelo tal de individuo es una tarea inútil, pues son las comunidades las que configuran nuevos modelos de persona que nos permiten hablar de virtudes éticas.Por lo tanto, habría que pensar en esas nuevas comunidades desde las que sea posible definir a un individuo no como un ser libre para construir su vida, sino en un ser enraizado en un contexto que le otorga sentido a su vida, no como proyecto individual, sino como vida en común con los otros.

Los individuos no son nada a priori, sino un resultado o función de la comunidad en la que existe que es constitutiva y previa respecto del ser de cada uno de sus miembros.

La “provocación” sigue, pues el propio MacIntyre, en el prólogo, considera válida la crítica marxista al individualismo liberal y rechaza reconstruir el discurso moral sobre las bases teóricas y conceptuales previas al marxismo, esto es, presuponiendo universalmente un individuo egoista que opera como fuente de toda norma ética.

Es evidente que las coordenadas descritas no son las mejores para el desarrollo de éticas individualistas y no digamos ya éticas crusonianas como, por ejemplo, la de ética de la libertad de Rothbard.

Después de lo dicho no queda sino aceptar el lance de Alejandro y, por su mediación, del propio MacIntyre y proseguir con la lectura.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

En medio de la liberalidad se construye un individuo propio tan libre que reconoce la multiplicidad de la unidad y la unidad de la multiplicidad que tal vez ya no esta apartado o alienado, si que por encima de esto.

En ese punto de libertad empieza a funcionar como un centro que emana ideas o ideologias forjadoras de un nuevo orden, a menos que lop que le guie sea un egoismo mezquino, creo que un liberla no puede ser egoista o no osaria llamarse liberal... que contradiccion..

Tambien yo he empezado a leer el libor De MacInTYRE precisamente hoy, estare de visita compartiendo mis impresiones y husmeando las suyas,,, tal vez me quite el antifaz

saludos

Anónimo dijo...

MacIntyre no es un comunitarista

voyageur dijo...

Congratulations. Es una excelente inicitiva. Me encanta el titulo de tu blog, realmente la humanidad pasa por acontecimientos decisivos. Es importante caer en cuenta que el hombre no ha evolucionado en su comportamiento ético al par de los logros cientificos que ha alcanzado por el progreso de su inteligencia.